Oripoto queda a las afueras de Caracas en la vía de los Guayabitos hacia el Hatillo. A la mitad de la vía uno se encuentra con un portón azul, y se grita: BEEEEEEEEETTYYYY!!!! Se abre la puerta y aparece una señora que dependiendo de su humor, se pasa o no. Si está de buen humor, te deja pasar y puede que te sorprenda con sus conocimientos de meteorología diciendote: Miiiira, cuidado que eso está duuuro, oyó? Se sigue hasta el despegadero donde se puede encontrar a la mitad de la población económicamente inactiva de Caracas, escapados del trabajo o de sus quehaceres familiares, hablando césped o volando y haciendo Wingovers.
Actualmente, se encuentra un muro en todo el medio del despegadero, que tambien funciona como aterrizadero, cosa que hace el toplanding mucho más divertido, ya que como expectador a veces uno se pregunta si el piloto se va a estampar contra la pared o la va a pasar.
Este sitio de vuelo se ha vuelto un poco complicado con el paso de los años debido a la construccion de casas, cosa que ha dificultado un poco los aterrizajes. Es un sitio de vuelo térmico y dinámico.
Estando uno parado en el despegadero, del lado derecho está un brazo de la montaña que es llamado el portaaviones, donde se puede aterrizar. Éste portaaviones suele ser por lo general un foco térmico, así que durante el despegue es recomendable observar a los Zamuros y esperar hasta que estén girando alguna terma, si es que el soaring no está muy bueno.
Dentro de una terma, si logras ascender unos cientos de metros puedes llegar a ver Caracas, el Hatillo, los campos de Golf de la Lagunita, los terrenos de la Unión, los Valles del Tuy, Guatire, la Universidad Simón Bolívar y una espectacular vista del Ávila.
En caso de hundirse, el aterrizadero es prácticamente cualquier pequeño plano que se encuentre libre entre el poco de casas que se han construido.
Ve nuestro video de Oripoto aquí...